La vaca voladora

Saturday, January 22, 2005

Pequeña redacción sobre la naturaleza y la moral, by Ricardo Tomelloso.

El presidio es el lugar donde recluyen a quienes actúan con fidelidad a un concepto de la moral distinto al de la ética social dominante. Concretamente, van a parar a él aquellos cuyo perfil coincide con el concepto oficial de maldad, el cual ahonda en las actitudes que son destructivas a los intereses del funcionamiento de una sociedad. A menudo, es difícil inferir cuales son las actitudes que se engloban dentro de la maldad, ya que cada una de estas suele tener su porción de ambigüedad, al estar insertas bajo una serie de códigos implícitos en el aprendizaje difíciles de deducir para quienes han carecido de una educación completa y equilibrada. Verbigracia, una de las acciones más recurrentes en mi vida cotidiana consiste en palpar las posaderas de las personas que no conozco para manifestar mi amistad y mi disponibilidad como agente de cariño, acción que no suele ser entendida en los mismos términos por los agraciados con el gesto, los cuales suelen aducir la excusa de misteriosos atentados contra el honor y la intimidad para denunciarme en la comisaría más cercana al lugar donde mi noble acción haya sido llevada a cabo. Y esto me lleva a preguntarme, ¿dónde está la frontera entre cultura y naturaleza? Acaso un ser humano debe reprimir aquello que es visceral sin ser degradante solo por el hecho de ser asocial. ¿Por qué es de mala educación que un hombre ventee el gas de sus intestinos en mitad de una recepción oficial? Por qué no puedo tocarle el culo a mis semejantes, si esto entra dentro de nuestra disponibilidad amorosa como animales, y no es una acción que ofrezca óbices para el buen funcionamiento de la sociedad. Observando las humedades de mi lóbrega mazmorra y sintiendo las arrítmicas palpitaciones de mi castigado corazón, deduzco que el mundo funciona al revés, y solo me resta cagarme en diez, que es la forma más correcta de defecar a través del lenguaje sin ser antisocial, puesto que con ella no se ofende a nadie.